Este mes de junio hemos cerrado el proyecto “Uno/a Más” y lo hacemos con la alegría de haber recorrido un camino que ha marcado a todos/as sus participantes. Durante siete meses, esta iniciativa ha permitido que personas con Daño Cerebral Adquirido (DCA) participen, accedan, disfruten y, sobre todo, se sientan parte activa de su comunidad.

El proyecto, subvencionado por la Delegación Territorial de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad en Jaén, ha estado centrado en algo muy claro: acompañar a las personas en su vida diaria para que puedan tomar decisiones, utilizar recursos, y vivir con más autonomía y autodeterminación. Y los resultados hablan por sí solos.

A lo largo de este tiempo, 25 personas con DCA han participado en diferentes itinerarios de inclusión. Algunas han contado con asistencia personal, otras con acompañamiento individual para acceder a recursos en su entorno, también con formación hacia un modelo de vida independiente y muchas han formado parte de actividades grupales de ocio, cultura o deporte. Cada paso, cada propuesta, ha estado pensada para que cada persona pueda vivir su día a día desde un lugar de autodeterminación.

En total, se han puesto en marcha más de 50 intervenciones individuales y grupales. Han sido muchas las mañanas en las que se ha ido a la piscina y pádel, de trabajo intenso para poder participar de un ocio inclusivo en nuestra comunidad y poder tener acceso a recursos en igualdad de condiciones. También ha habido talleres, visitas culturales, alianzas con entidades del entorno como la Universidad de Jaén, Fundaciones sociales, o administraciones.  Todo con un mismo objetivo: derribar barreras y abrir espacios reales de participación.

Este proyecto ha conseguido muchos de los objetivos marcados. Hemos llegado a once municipios distintos de la provincia, el 100% de las personas participantes ha accedido a recursos inclusivos, y muchas han expresado cómo esta experiencia ha fortalecido su confianza y su motivación para seguir avanzando.

Y ahora, al terminar, sentimos que hemos sido testigos de algo valioso: no solo hemos acompañado procesos, hemos visto crecer a las personas, hemos fortalecido vínculos, hemos sumado fuerzas para que ser “uno/a más” deje de ser un reto y se convierta en una realidad cotidiana.

Desde Daño Cerebral Jaén solo podemos dar las gracias. A quienes han participado, a quienes han confiado, a quienes han estado detrás de cada llamada, de cada gestión, de cada encuentro.

Porque sí: la inclusión es posible. Y este proyecto cada año lo demuestra.