Durante los primeros seis meses del año las personas con DCA y sus familiares han podido contar con diversos recursos y apoyos en algunos momentos claves del  proceso de atención a través de una iniciativa innovadora que ha ofrecido apoyo social, emocional y práctico a personas con Daño Cerebral Adquirido  y a sus familias.

Gracias a la financiación de la Fundación Caja Rural de Jaén, hemos podido acompañar a más de 15 personas en su camino hacia una vida más autónoma, activa y participativa. Este proyecto ha marcado un antes y un después para muchas familias que, tras el alta hospitalaria, se encontraban sin orientación ni recursos adecuados.

Entre los logros más destacados, podemos mencionar:

-Personas con DCA que han vuelto a salir solas de casa, a realizar compras, trámites o incluso participar en actividades comunitarias.
– Familias que han encontrado alivio emocional, información clara y acompañamiento en momentos muy difíciles.
– Primeros contactos con el mundo laboral para algunas personas, gracias a la colaboración con empresas locales.
– Una figura clave: el asistente personal, que ha sido el apoyo directo para que los beneficiarios vuelvan a sentirse parte activa de su entorno.

Este proyecto no solo ha mejorado la calidad de vida de quienes han participado, sino que también ha abierto camino hacia un modelo más humano, inclusivo y centrado en la persona.

Desde la entidad, queremos agradecer profundamente a la Fundación Caja Rural de Jaén por confiar en nuestro trabajo y por hacer posible este proyecto. Su apoyo ha sido esencial para transformar vidas y dar esperanza donde antes había incertidumbre.

Seguimos trabajando para que ninguna persona con DCA ni su familia se sientan solas. Porque cada paso cuenta. Porque cada persona suma. Porque todas y todos somos Uno Más.